Sequía en el Pantano de Luna

Según decían, este es el año de mayor sequía de los últimos tiempos. Decían, también, que los pantanos estaban en mínimos. Que los paisajes que ofrecían eran desoladores… Tanto escucharlo, me decidí a coger la cámara e ir a ver con mis propios objetivos la realidad de esta sequía en el Pantano de Luna.

Llegué, cogí el equipo del maletero y me dispuse a bajar por la ladera.

La primera visión del paisaje que tuve me sobrecogió. Creo que en realidad nunca fui consciente de la gravedad de la situación. Se escucha que hay poca agua, que hay sequía, pero no es hasta que te lo ves cuando asimilas lo que has estado escuchando.

Paisaje desértico del pantano de luna en la sequía
La primera vista que tuve del pantano

Tras este primer shock inicial, seguí bajando. Quería ver mas, todo aquello que imaginaba cuando lo veía cubierto de agua. Se que había pueblos debajo que se abandonaron hace muchos años, y me intrigaba lo que habría quedado de ellos tras tanto tiempo sumergidos.

Mis sentimientos eran una mezcla de enfrentamientos. Por un lado estaba la excitación de vivir la experiencia única de caminar por el fondo de un pantano. Por otro, la esperanza de que fuera eso mismo, una experiencia única que no se volviera a repetir. Tiene que llover ya o lo pasaremos realmente mal.

Sequía en el pantano de luna
El río es el único resquicio que queda en la parte alta del embalse

 

En la parte alta, a pesar de que el suelo agrietado anuncia la falta de agua, aún aparece un pequeño reguero que sigue alimentando el embalse.

 

 

 

Sequía en el pantano de luna
A falta de algo mejor para comparar, la figura humana nos sirve de comparativa entre la marca del nivel y el suelo.

Pocas veces he tenido la sensación de sentirme tan pequeño. Y ese era mi reto en esta excursión. Ser capaz de mostrar con imágenes la inmensidad de ese paisaje y la cantidad de agua que faltaba allí. Solo hay una manera de conseguir este efecto, introduciendo el factor humano. Algo que nos haga comparar y sentir lo que yo sentí allí. Lo pequeño que se es en comparación con el nivel que debería haber en el embalse.

Cierto es que estaba a unos metros de la ladera, estando cerca era aún más pronunciado el efecto. Pero es suficiente para pensar que ésta es la parte alta, en la que menos agua debería haber y a pesar de ello es increíble la altura que debería tener.

 

Elegí el blanco y negro porque creo que le da fuerza a las imágenes. Un tono acorde al desolador paisaje que aún tenemos la oportunidad de disfrutar. Aunque creo que todos deseamos que por poco tiempo.

Os dejo una galería con la que espero transmitiros lo que yo pude ver y sentir allí, en el mismo centro del embalse.

No seas tímido, déjame tu opinión